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25 mar. 2013

Marchan miles en Argentina por el aniversario del golpe de 1976


Corresponsal
Periódico La Jornada
Lunes 25 de marzo de 2013, p. 27
San Salvador de Jujuy, 24 de marzo.

En conmemoración del golpe de Estado que instaló la dictadura más cruenta de la historia del país, el 24 de marzo de 1976, alrededor de cien mil personas participaron hoy aquí en un acto por el rescate de la memoria, la verdad y la justicia, en el que participaron madres, hijos sobrevivientes y organizaciones sociales.

El acto central aquí se celebró en el Parque de la Memoria construido en esta capital, San Salvador, de la provincia de Jujuy, de 750 mil habitantes, a mil 500 kilómetros de Buenos Aires y fronteriza con Bolivia y Chile.

Representantes de pueblos originarios, ondeando banderas wipalas; de distintos gremios, mineros del yacimiento El Aguilar y trabajadores del Ingenio Ledesma, donde la represión de la dictadura militar (1976-1983) dejó fuertes huellas, con detenidos-desaparecidos, y sobrevivientes que nunca olvidan, participaron en el acto y marcha encabezados por Madres y familiares de detenidos-desaparecidos.

La multitudinaria marcha recorrió la ciudad con cánticos y consignas por el no olvido, el fin de la impunidad y el nunca más, a la vez que celebran el comienzo de los juicios contra los responsables militares y civiles de crímenes de lesa humanidad.

Columnas de movimientos políticos como La Cámpora, Unidos Organizados, que respaldan al gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, así como la Tupac Amaro, la más importante que encabeza la dirigente indígena Milagros Salas, y otros movimientos sociales participaron en esta marcha, y el acto fue conducido por sobrevivientes.

En esta provincia situada al pie de los Andes con una cultura lejana de Buenos Aires, los colores de las banderas tienen también su expresión en los mercados populares, que recuerdan a México o Bolivia.

Los desaparecidos son recordados también cada año en el Día de Muertos con altares, palmas y coronas que colocan con sus fotos en la entrada de los centros clandestinos, donde quedan como un mensaje del no olvido, como dicen aquí.

Ayer La Jornada estuvo en Guerrero, cerca de esta capital, donde existió el centro clandestino de exterminio más grande de esta provincia, por el que pasaron los trabajadores del Ingenio Ledesma, secuestrados la noche del apagón, en julio de 1976, cuando en la ciudad que lo rodea apagaron las luces, allanaron casas y se llevaron a decenas de trabajadores y también al médico Ernesto Aredes. Muchos de estos secuestrados fueron desaparecidos y todos torturados.

Un grupo fue trasladado a Buenos Aires, y desaparecido allí, como el doctor Aredes.

Todo eso recordaban hoy los sobrevivientes en conmovedores testimonios ante una multitud de rostros morenos, indígenas, que hacían tan distinta la escena a lo que sucede cada año en Buenos Aires y en otras provincias.

La población aquí recuerda con orgullo cuando en la guerra de independencia, en el siglo XIX, realizó una hazaña que la historia recuerda. Se fueron al éxodo detrás del general Manuel Belgrano y sus tropas, quemando sus escasas pertenencias, para dejar tierra arrasada a los invasores españoles.

Hay unas 300 comunidades indígenas aquí. Los grupos más importantes son los kollas atacamas, aymaras, guaraníes, tobas, que están ahora en movilización permanente y sufrieron la represión. Miles de jujeños pasaron por los centros clandestinos de detención y eran siempre derivados a otras provincias para alejarlos de sus familias, como una forma más de tortura y para destruir su voluntad. También el regimiento 20 de artillería de montaña alojó en su momento a un grupo de peruanos, secuestrados en su país y traídos aquí aún no se sabe con qué finalidad. Gracias a que un cabo, a escondidas de sus jefes, le permitió hablar a uno de ellos se pudo saber afuera dónde estaban. En el grupo estaban importantes dirigentes como Hugo Blanco y Ricardo Napurí, y debieron ser legalizados.

En esta ciudad han comenzado los juicios contra los responsables militares, pero también civiles. Pedro Blaquier, dueño del Ingenio Ledesma y de buena parte de esta provincia, es juzgado por la complicidad activa de la empresa con la dictadura y la entrega de listas de trabajadores que fueron secuestrado con el apoyo de la empresa. Es el primer gran empresario, con un poder omnímodo en esta provincia, que es juzgado por crímenes de lesa humanidad.

Fue, según se conoció hoy, uno de los actos más importantes en el país. Sin embargo, también aquí hubo otra marcha de sectores de izquierda radical, como el Polo Obrero y otros grupos, que, como sucede en Buenos Aires, toman esta fecha para hacer todo tipo de reclamos.

Se siguió también desde aquí lo sucedido en Buenos Aires, donde una multitud marchó y se concentró en Plaza de Mayo con la consigna: por una justicia democrática, basta de corporación judicial.

Encabezaron la marcha más importante Abuelas de Plaza de Mayo, Madres Línea Fundadora, H.I.J.O.S, Familiares y Hermanos de Detenidos y Desaparecidos.

Por su parte, la izquierda más radical, en el Encuentro Memoria Verdad y Justicia, se reunió en el Congreso para marchar también a la Casa Rosada.

A 37 Años del golpe cívico-militar de 1976, mucho se avanzó en los juicios y han sido condenados a cadena perpetua los principales jefes militares de la dictadura. También se preparan nuevos juicios que, como el de Operación Cóndor, significarán un avance mayor no sólo para Argentina, sino para Sudamérica.

La marcha de Madres, Abuelas y otras organizaciones llevaba de bandera las fotografías de los detenidos-desaparecidos, y abarcaba varias cuadras.

Participaron además militantes, organizaciones de derechos humanos y familias acompañadas por niños. Las columnas más nutridas para ocupar la Plaza de Mayo, fueron en principio de La Cámpora y agrupaciones que también integran el espacio Unidos y Organizados, como la Corriente Peronista Federal, el Frente Transversal, Kolina, la Organización Corriente Peronista Descamisados y Segundo Centenario. Afiches con la leyenda Basta de corporaciones judiciales, junto a las imágenes de dictadores como Jorge Rafael Videla y Emilio Massera, estaban junto a nombres de empresas como Loma Negra, Ledesma y Techint, entre otras.

Por su parte, el Encuentro Memoria Verdad y Justicia marchó con la consigna: no a la impunidad de ayer y de hoy. La Unión Cívica Radical (UCR) marchó a la Plaza de Mayo, después de un acto en la sede partidaria en el que se descubrió una placa en conmemoración a los hombres y mujeres de la UCR perseguidos, exiliados, detenidos, desaparecidos y asesinados.

Fuente: LA JORNADA

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