opp

Organización  Política  Proletaria OPP

2 ene. 2015

México sólo mejorará si se restaura el tejido social a todos niveles: CEM

Periódico La Jornada
Viernes 2 de enero de 2015, p. 31
Para que 2015 sea de verdad un feliz año se debe acompañar a las víctimas de la violencia, fomentar el diálogo social y contribuir a restaurar el tejido social en casa y nuestros ambientes, atendiendo especialmente a los jóvenes, aseguró Eugenio Lira Rugarcía, secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).

En un mensaje de Año Nuevo el también obispo auxiliar de Puebla llamó a sumarse a la campaña de la CEM #Por1MEXICOenPaz e indicó que es alentador el trabajo de muchas personas y congregaciones religiosas en favor de las víctimas, aún en condiciones adversas, como sucede en México, particularmente a través de los centros de escucha en las diócesis de Acapulco, Torreón, Gómez Palacio y Nuevo Laredo.

También remarcó que este esfuerzo requiere el compromiso de las autoridades, pero también de la sociedad.

De acuerdo con la CEM para abordar la realidad de violencia e inseguridad en México se necesita reconocer que es compleja y multidimensional y por lo tanto no puede atribuirse a una sola causa. Ante ello sugiere que conviene abordarla desde un enfoque de salud pública que permita asegurar para el mayor número de personas el beneficio de la seguridad y de la paz.

En el libro que editó en diciembre la Comisión Episcopal para la Pastoral Social (CEPS) de la CEM, denominado Directrices para la dimensión de justicia, paz y reconciliación, fe y política en México, el episcopado subraya que ello implica reconocer que el esfuerzo por erradicarla debe ser multidimensional” y se requiere un diagnóstico interdisciplinario, así como que es necesaria la cooperación de todos los sectores públicos y sociales para abordar el problema mediante la acción colectiva.

En el documento, la CEPS refiere que entre los factores de riesgo sobre los que urge intervenir ante la situación de inseguridad están: la crisis de legalidad, cuyo signo más elocuente es la corrupción generalizada que se vive en todos los ámbitos; el debilitamiento del tejido social que ha introducido en distintos ambientes de la convivencia social la ausencia de normas, que tolera que cualquier persona haga lo que le venga en gana con la certeza de que nadie dirá nada y la crisis de moralidad que se hace patente, cuando la falta de respeto a la integridad de las personas, la mentira y la corrupción campean fácilmente.

Lira Rugarcía criticó que tanto en México como a escala internacional no se respeten la dignidad, derechos y deberes de las personas, porque ello deriva en que se las conciba como un objeto que puede usarse y condenarse a la pobreza, la falta de acceso a la educación o al trabajo, a la corrupción, conflictos armados, violencia, crimen y al terrorismo.

Al comienzo de este 2015 propongámonos enmendar nuestro matrimonio, nuestra familia y nuestra sociedad con el poder del amor, capaz de hacer triunfar la verdad, la justicia, la libertad y la paz y de hacer nuestra vida plena y eterna, dijo.

Fuente: La Jornada

No hay comentarios:

Publicar un comentario