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16 dic. 2014

ESTUDIANTE DESNUDADA EN UNA TIENDA WALMART.

Érika Guzmán, estudiante de arquitectura de veinte años de edad, denunció que empleados de Walmart la humillaron, desnudaron e insultaron al acusarla injustamente del robo de un ¿lápiz labial?

   Mencionó que la semana pasada en la noche entró con su mamá a la tienda “caníbal” Walmart Poniente de Tuxtla Gutiérrez para adquirir un tinte para cabello. Estando en el área de cosméticos, observando diversas mercancías la joven aprovechó para sacar su lápiz labial y pintarse. Al llegar a la caja uno, Érika fue interceptada por un agente “de prevención”, llamado Alexis “N”, quien le dijo que no se podía retirar hasta pagar el “lápiz labial” que se había robado. Además, fue llamada en varias ocasiones ratera y se le exigió asistir a un cuarto privado para ser sometida a una revisión. Insinuó el agente, que lo llevaba en mi pantalón. Le dije que lo buscara si es que así era. Me dijo ratera y que llamaría a la policía, le dije que me estaba difamando. Llegué con la gerente Eunise y le dije que si podía ver el video donde según el señor yo tomaba el labial, contestaron que no podía porque era de ellos, les dije que conocía mis derechos de los cuales me privaron posteriormente. “Me metieron a una bodega. Me volvieron a llamar ratera. Me desnudaron. Me hicieron quitar la blusa, y me tocaron los senos. No dejé que me quitaran el pantalón. Revisó mi lápiz labial y se percató que no era de la tienda. No encontraron nada. Notificó a la gerente Eunise que no llevaba nada, pero me retuvieron hasta que dieron la orden de soltarme”, narró.

   Su madre, harta del acoso psicológico, les dijo que les pagaría el lápiz labial. Posteriormente se percató que le habían cobrado el doble “por abusiva”. Es decir, de 95.50 pesos fue obligada a desembolsar 191 pesos en efectivo. Al salir de la tienda la joven tomó algunas fotografías con su celular, los empleados la alcanzaron y la obligaron a borrar  las imágenes. La joven se dirigió con su madre a la agencia del ministerio público de la Procuraduría General de Justicia del Estado donde le rechazaron la denuncia penal. Le preguntaron: “¿Qué buscas con denunciar?”.  “Me dijeron que no procedía porque no había delito que perseguir y que prácticamente yo me entregué por mi gusto y voluntad a que me desnudaran y esculcaran”, mencionó. ¿Los ministerios públicos? ¿Justicia, donde estás?

 Si en el metro por “tocar” a una dama, detienen al agresor y lo consignan teniendo que pagar 15 mil pesos para salir bajo fianza; por haber obligado a una estudiante a desnudarse y tocarle los senos, ¿no existe delito?. No se debe regatear el derecho a Érika Guzmán de exigir una investigación inmediata de los hechos, y es el momento de detener el sinnúmero de afectaciones que esta empresa “caníbal” lleva a cabo en nuestro país.           

Fuente: Frente Nacional contra Walmart                            

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